|
El Escorial. Casita del
Príncipe |

|
|
Avda. de los Reyes Católicos, s/n.
Tel 91 890 59 03 - 91 890 04 21. (Es preciso concertar las visitas llamando previamente
por teléfono). Tarifa básica visita guiada: 3,6 . Tarifa reducida, 2,9
(grupos agencias de viajes).
Tarifa mínima: 2,0 (menores 16 años, estudiantes, carnet
joven europeo, jubilados, mayores de 65 años, etc). Tarifa gratuita visita libre:
ciudadanos UE (miércoles), menores de 5 años, visitas concertadas de centros de
enseñanza. Lunes, cerrado. Horarios de visita: de 10:00 a 13:00 y de 15:00 a 17:00 horas. |
|
| También denominada Casita de Abajo, la
Casita del Príncipe (1771-1775) es coetánea de la Casita
del Infante, aunque fue ampliada entre 1781 y 1784. El edificio estuvo
destinado al príncipe de Asturias (futuro Carlos IV). Se trata de una interesante obra de
Juan de Villanueva, construida en un bosque de robles entre el monasterio y la villa de El
Escorial. En un principio consistió en un solo bloque rectangular con una fachada de 27
metros, al que luego se le añadió el ala posterior. |
|
| La Casita del Príncipe aventaja a la del Infante no sólo por la importancia
del edificio, sino también por la conservación de su decoración interior, aunque
también se perdió parte de la misma durante la época de la invasión napoleónica.
Fernando VII volvió a dotar con magnificencia este palacete de recreo, pero no pasó
mucho tiempo sin que las obras de arte más destacadas fueran trasladadas al Museo del
Prado o al Palacio Real de Madrid. Durante el reinado de Alfonso XIII se restauraron los
frescos y el mobiliario. Las
elegantes bóvedas de la planta baja presentan pinturas al fresco de estilo pompeyano y
también de estilo etrusco, al uso de la época. Entre sus autores cabe citar los nombres
de Vicente Gómez (pintor de cámara de Carlos IV), Juan de Mata Duque (discípulo del
anterior), Luigi Japelli y Salvador Maella. Por su parte, la planta superior cuenta con
salas de techos no demasiado altos, con bóvedas terminadas en estucos con relieves con
decoración neoclásica.
Aunque visitar la Casita del Príncipe no
siempre resulta fácil (debido a los horarios y fechas) merece la pena dar un paseo por
los bellos y extensos jardines que la circundan, repletos de arbolado pluricentenario. |
| |

|

|
|
|
|