| Obra realizada por Jaime Marquet -por
iniciativa del Duque de Alba- entre 1770 y 1771, para la diversión de los señores y
damas de la Corte. Posteriormente fue mejorado por el ilustre arquitecto Juan de
Villanueva en 1792-93. También pasó por reformas sucesivas durante los años 1807, 1850,
1918 y 1943. Tiene una planta rectangular, sobre la que se inscribe una U que configura el
patio de butacas. Sobre éste se situaban dos niveles de palco y uno de anfiteatros, todo
cubierto lo que resulta todavía novedoso en su época. Todo ello permite alcanzar una
capacidad para aproximadamente quinientos espectadores. El edificio, ubicado en la calle
Floridablanca frente a las Casas de Oficios,
se incluía en un conjunto de edificaciones del que formaban parte la Casa de los Comicios
y las dos que actualmente constituyen un establecimiento hotelero. En su momento, el
teatro llegó a estar comunicado con la primera Casa de Oficios por un arco, de modo que
era posible llegar hasta el teatro desde el palacio,
sin salir a la calle. Al terminarse las obras, su gestión fue cedida al Común de los
vecinos, conservando la Corona su propiedad. Este sistema originó múltiples disputas que
finalizaron cuando el Estado vendió el teatro en 1869, segregándolo de la finca. Así,
llegó a ser utlizado como sala de cine a mediados del siglo XX.
Sigue una fase de progresivo deterioro de la
edificación que, tras numerosas vicisitudes, se solucionó con una magnífica obra de
restauración integral galardonada con el Premio Nacional de Restauración en 1980. En
1981, el Real Coliseo entró a formar parte de la Red de Teatros Nacionales y Festivales
de España del Ministerio de Cultura y desde 1985 la Comunidad de Madrid tiene la
programación a su cargo.
En 1995 fue declarado Bien de
Interés Cultural en la categoría de Monumento. |