 "El Embalse de Valmayor está considerado como uno de los más
importantes de la Comunidad de Madrid y su situación estratégica, junto al de Los Arroyos,
en parajes habitualmente no muy frecuentados, ha propiciado la existencia de una serie de
ecosistemas peculiares y de notable interés que han coexistido tradicionalmente con distintos
aprovechamientos (agrícolas, ganaderos, forestales, etc). Estos ecosistemas vinculados al
medio acuático gozan de reservas importantes de agua de gran interés y constituyen enclaves
de singular belleza paisajística que albergan valiosas representaciones de flora y fauna,
particularmente aves acuáticas".
(www.madridiario.es/mdo/actual/canales/medioambiente/rutas/ruta18.php)
Sepultado bajo las aguas de Valmayor yace el viejo puente del Tercio,
cuyos extremos todavía son visibles en tiempos de sequía, cuando el nivel de las aguas baja.
Tal vez alguien, algún día, decida rescatar sus restos. Entretanto, desde 1976, los
automóviles que circulan por la carretera de Madrid (M-505) cruzan el embalse por el nuevo
puente de hormigón, de 700 metros de longitud.
Para los ornitólogos, Valmayor constituye un
paraje privilegiado, por tratarse de un punto de paso de muchas aves acuáticas migratorias
que, por otra parte, ha llegado a producir su propio hábitat. En cuanto a peces, las aguas
del pantano están pobladas por carpas y lucios, algunos de ellos de considerable tamaño.
También hay abundantísimos percasoles que muerden los anzuelos incluso sin cebarlos y que
amenazan la supervivencia de otras especies.
Aparte de la pesca, este notable embalse gestionado por el Canal de
Isabel II, es escenario de actividades acuáticas como navegación a remo y a vela, y también
windsurf. No está permitido bañarse. A cambio, Valmayor es uno de los esos escasos lugares
de la sierra madrileña en los que es posible caminar kilómetros por la orilla del agua, sin
ruido y sin automóviles, en comunicación con la naturaleza. |